lunes, 14 de febrero de 2011

EL FOTOGRAFO Y EL EPITAFIO

Recuerden que cuando dio la luz verde a este blog, lLes amenace que en este blog iba a ser usado para todo, un cajon de desastre, en el que cabe, el chiste, el articulo de alguien que me guste, de esa carta de algun amigo que me pide que la haga llegar a mi blog, o de aquel articulo que me envian por correo electronico y que considero que debo hacerles participe, etc. por eso les invito a leer y a reirse, aunque no estan obligados, por estos dos sucedidos que a continuación les narro.

EL FOTOGRAFO

Una pareja llevaba años de matrimonio y no lograba tener familia.

Vieron a un especialista muy renombrado quien, tras varios estudios, les dijo que la solución era buscar a un padre sustituto.

La señora preguntó:

- ¿Qué es un padre sustituto?
- Es un hombre seleccionado con mucho cuidado, que hace las funciones del esposo, para que la mujer quede embarazada.

La señora vaciló, pero su marido le dijo al doctor que no tenía inconveniente, con tal de realizar su ilusión de ser padres.

Días después contrataron a un joven para que, cuando él no esté, vaya a cumplir su tarea.

Sin embargo, un fotógrafo de niños había sido llamado a la casa vecina para retratar al bebé.

El hombre se equivocó y llegó a casa de la señora.

- Buenos días señora, vengo por lo del niño.
- Sí, pase usted. ¿Quiere tomar algo?

- No, muchas gracias. El alcohol no es bueno para mi trabajo. Además, quiero comenzar cuanto antes.

- Muy bien, ¿pasamos a la habitación?

- Puede ser allí, aunque me gustaría más aquí en la sala; digamos que dos en la alfombra, dos en el sofá y también en el jardín.

- ¿Pues cuántos van a ser? - se alarmó la señora.

- Mas o menos cinco, pero si usted acepta pueden ser más.-dijo, mientras sacaba un álbum-.

- Quiero que vea algo de lo que he hecho, tengo una técnica que le gusta mucho a mis clientas. Por ejemplo: mire este niño qué bonito; lo hice en un parque público, a plena luz del día; se juntó la gente para verme y hasta me ayudaron dos amigos, porque la señora era muy exigente: con nada le daba gusto. Para colmo, esa vez tuve que suspender el trabajo porque llegó una ardilla y comenzó a mordisquearme el equipo.

La señora estaba estupefacta. Escuchaba todo esto mientras el fotógrafo continuaba:

- Ahora, vea estos mellizos. En esa ocasión sí que me lucí. La mamá se portó estupendamente y todo lo hice en menos de cinco minutos, llegué y ¡paf, paf!, solo dos disparos y mire que bien me salieron los gemelitos.

La señora estaba cada vez más asustada, oyendo al fotógrafo que continuaba:

- Con este niño batallé más. La mamá era muy nerviosa. Yo le dije: ' Señora, usted vuélvase para el otro lado y deje que yo haga todo '. Ella se volteó y ya pude hacerlo.

La señora estaba a punto del desmayo.

El fotógrafo guardó su álbum y le dijo:

- ¿Quiere comenzar?

- Cuando usted diga -contestó ella-.

- Está bien; voy por el trípode.

- ¿Trípode? -dijo, temblando, la señora-.

- Sí - dijo el fotógrafo - mi aparato es muy grande. Necesito el trípode para apoyarlo porque ni con las dos manos puedo sostenerlo bien y.... ¡Señora. ...¡Señora….... Señoooraaa!, para donde va........ no corra y............ el niño….....

EPITAFIO

Paseando por el cementerio, le llamó la atención una lápida.

Le miró la dedicatoria que tenía puesta y esta decía lo siguiente:

- "Aquí yace Vicente, que vivió cien años y murió a los veinte".

Este hombre, sin entender muy bien qué es lo que aquella frase quería decir, miró a ver si veía a alguien que se lo pudiera explicar y mirando, mirando, vio al encargado del cementerio y fue directamente hacia él para ver si le podía explicar por qué ponía aquello en esa lápida.

- Sí, por supuesto que se lo puedo explicar, lo escribí yo.

Era un chico joven, de unos veinte años, que un día le toco el gordo de la primitiva y empezó a salir con muchas chicas, luego se aficionó a la bebida, mas tarde a las drogas, luego a las mujeres de la vida y a los veintitantos murió, por eso le puse aquello, porque vivió mucho pero murió muy joven.

- Hombre, esto está muy bien, ¿Usted sabe quien me podría a mi escribir algo así en mi lápida cuando fallezca?

- Sí, yo mismo, pero para eso primero he de hacerle algunas preguntas.

- Claro, lo entiendo y me parece muy bien. Empiece

- ¿Usted trabaja?

- Sí, entro a la 7 de la mañana y me acuesto a las 0:00, más o menos.

- ¿Usted bebe?

- No, no, no me gusta el alcohol
.
- ¿Usted sale con alguna chica o está casado?

- No el trabajo absorbe casi todo mi tiempo
.
- ¿Usted consume algún tipo de droga?

- No, no me van esas cosas

- ¿Cual es su nombre?

- Emeterio

- ¡Muy bien! -exclamo el hombre-, ya tengo su inscripción

- ¿Cual es? -preguntó Emeterio-

- "AQUÍ YACE EMETERIO: DEL COÑO DE SU MADRE AL CEMENTERIO".

MORALEJA: si no bebes, ni fumas, ni follas, para que vives gilipollas.