viernes, 24 de junio de 2011

GREGUERIAS (METÁFORA + HUMOR)


D. Ramón Gómez de la Serna Puig escritor y periodista español, nacido en Madrid, licenciado en derecho por la Universidad de Oviedo, consagró su vida exclusivamente a la actividad literaria, en la que se mostró como un escritor fecundo y pionero de un tipo de literatura que, dentro de la más pura vanguardia, se erige como una construcción personal de gran originalidad y talento.

Creo un género literario, las greguerías, definidas por el propio autor como «metáfora + humor» y consisten en frases breves, de tipo aforístico, (la RAE dice que son sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte) que no pretenden expresar ninguna máxima o verdad, sino que retratan desde un ángulo insólito realidades cotidianas con ironía y humor, a base de expresiones ingeniosas, alteraciones de frases hechas o juegos conceptuales o fonéticos.

Como daba besos lentos, duraban más sus amores.

Entre los carriles de las vías del tren, crecen flores suicidas.

Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo.

El agua se suelta el pelo en las cascadas.

Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte.

Aquel tipo tenía un tic, pero le faltaba un tac; por eso no era un reloj.

La ópera es la verdad de la mentira; el cine es la mentira de la verdad.

Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueños.

Las espigas hacen cosquillas al viento.

En el río pasan ahogados todos los espejos del pasado.

La O es la I después de comer.

La noche es una nube hecha de ojos.

La palabra es la alarma de los humanos para aproximarse unos a otros.

Los rosales son poetas que quisieron ser rosales.

Donde el tiempo está más unido al polvo es en las bibliotecas.

A veces un beso no es más que chewing gum compartido.

Un chino inventó al gato.

La bufanda es para los que bufan de frío.

La reja es el teléfono de más corto hilo para hablar de amor.

El langostino huele a todo el mar.

Los botones flojos son llanto de botones.

Si vais a la felicidad llevad sombrilla.

Nerviosismo de la ciudad: no poder abrir el paquetito de azúcar para el café.

Amor es despertar a una mujer y que no se indigne.

Daba besos de segunda boca.

Escribir es que le dejen a uno llorar y reír a solas.

Cuando se vierte un vaso de agua en la mesa se apaga la cólera de la conversación.

Los ladrillos saben esperar.

Las palmeras se levantan más temprano que los demás árboles.

Soda: agua con hipo.

La morcilla es un chorizo lúgubre.

El hielo se ahoga en el agua.

Con el monóculo, el ojo se vuelve reloj.

Nutria: una rata con gabán de señora.

Los ríos no saben su nombre.

Las latas de sardinas se abren con ganzúa.

El primer beso es un robo.

La mecedora nació para nodriza.

Los haikai son telegramas poéticos.

Por los ojos del caballo se asoma la noche al día.

Los auriculares son las gafas ahumadas de los oídos.

Al caer la estrella se le corre un punto a la media de la noche.

Venecia es el sitio en que navegan los violines.

El reloj es una bomba de tiempo, de más o menos tiempo.

El reloj del capitán de barco cuenta las olas.

Cuando una mujer te plancha la solapa con la mano ya estás perdido.

Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo.

Carterista: caballero de la mano en el pecho... de otro.

Otros greguerianos:

El tiempo es la sustancia de la que estamos hechos.

Jorge Luis Borges (

La Música excava el cielo.

Charles Baudelaire

La vida es una isla, las rocas son sus deseos,

los árboles sus sueños y las flores su soledad.

Jalil Gibrán

El agua habla sin cesar y nunca se repite.

Octavio Paz

Saludos cordiales